Historia del decepcionante primer concierto de Metallica

Los comienzos de Metallica se remontan a 1980, cuando Lars Ulrich, originario de Dinamarca, se traslada con su familia a Los Ángeles.

Pocos años antes, Lars se empezó a interesar por el Heavy Metal, y sobre todo por la NWOBHM (Nueva Ola de Heavy Metal Británico) que estaba en pleno auge en Europa.

En los primeros meses en Los Ángeles, Ulrich se aficionó aun más por este sonido, convirtiéndose en una obsesión. Esta obsesión le lleva a Ulrich a querer formar un grupo con el que desarrollar todas sus inquietudes musicales.

Para ello pone un anuncio en la revista Recycler, en el que buscaba un guitarrista para formar una banda con influencias de las bandas de la NWOBHM, concretamente sus bandas preferidas: Diamond Head, Iron Maiden y Tygers of Pan Tang.

El anuncio pronto da sus frutos y se pone en contacto con el James Hetfield, y comienzan a ensayar juntos, en el local que tenía este último junto a su amigo Ron McGovney, el que sería el primer bajista de la banda. Al grupo le falta un guitarra solista, inicialmente se incorpora al grupo Lloyd Grant, pero duro poco y fue sustituido por Dave Mustaine. Con la incorporación de Dave queda constituida la primera formación de Metallica.

Con la banda formada, quedaba pendiente elegir un nombre para el grupo. La idea es de Ron Quintana, un amigo de Lars, que tenía “Metallica” o “Metalmania“ como posibles nombres para un fanzine músical. A Ulrich le gusto mucho el nombre de “Metallica” para la banda que estaba montando y pidió a Ron que se decantara por llamar a su fanzine “Metalmania“.

Los ensayos se fueron sucediendo, y el grupo, compuso sus primeras canciones, por lo que había llegado el momento de dar el siguiente paso, estrenarse en directo. El debut de Metallica fue el 14 de marzo de 1982 en el club Radio City de Anaheim.

El concierto contó con una buena afluencia, más de 200 personas, la mayoría amigos del grupo. El concierto destaco por la violencia sonora de la banda y por temas que ahora son clásicos del thrash metal como “Hit the lights” y “Jump in the fire”, ambas incluidas en 1983 en su celebérrimo debut, Kill ‘em all.

Pero la inexperiencia de la banda hizo que el sonido fuera más bien malo y que fuera un concierto para olvidar. En este primer concierto James Hetfield aún no tocaba la guitarra y solo se ocupó de cantar.

El repertorio de aquel show contó con un total de nueve temas. Las dos mencionadas anteriormente como únicas composiciones propias y las versiones de Diamond Head (Helpless, Sucking my love, Am I Evil?, The Prince), de Blitzkrieg (Blitzkrieg), de Savage (Let it loose) y de Sweet Savage (Killing time).

Un concierto que es historia del rock y el metal mundial, que posiblemente quedó grabado a fuego para los cuatro componentes de Metallica, pero que a buen seguro les hubiera gustado haber podido ofrecer un concierto mejor. Pero como dice el dicho, «esto no es como comienza, sino como termina».