Las frases más célebres de Kurt Cobain

Este año se cumplen 24 años de la muerte de Kurt Cobain, el líder de Nirvana. Kurt es uno de los miembros, del celebre y fatídico, grupo de artistas que fallecieron a los 27 años de edad junto a Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison o Amy Winehouse, entre otros.

Kurt Cobain y sus Nirvana lograron el éxito masivo con «Smells Like Teen Spirit», primer sencillo de su segundo álbum Nevermind (1991). Tras este éxito, Nirvana fue etiquetado como lideres de la Generación X, y Cobain fue aclamado como el icono de la generación.

En sus últimos años de vida, Kurt luchó contra las depresiones, enfermedades y las adicciones. Le costó mucho sobrellevar su fama junto a las presiones profesionales y personales. Todo esto le llevó a quitarse la vida de un disparo en la cabeza el 5 de abril de 1995 en su casa de Seattle. Fue encontrado por Gary Smith, un electricista, el 8 de abril.

Estas son algunas de sus frases más célebres:

“El auténtico amigo es el que sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo”

Esta era una de las cosas que más odiaba de la fama. Unida a ella iban los falsos amigos que se acercaban a el por ser quien era. Estos les sobraban y les faltaban amigos de verdad en los que confiar.

“Prefiero ser odiado por lo que soy que amado por lo que no soy”

Kurt Cobain demostró ser un tío auténtico. A pesar de su contante frustración, siempre había defendido el amor por uno mismo por delante del resto. Lamentablemente esto no lo mantuvo hasta el final.

“Paz, Amor y Empatía”

Quizá se algo poco conocido y de lo que sé habló muy poco. Kurt y sus Nirvana tenían unos principios muy firmes en cuanto al feminismo, la homofobia y el sexismo. Kurt se presentó en más de una rueda de prensa disfrazado de mujer y desafío el rol predominante del hombre, algo muy poco habitual en esa época. En el disco Incesticide escribió: “Si eres racista, sexista u homófobo, no queremos que compres nuestro disco ni que te acerques a nuestros conciertos.”

“Nadie muere virgen… La vida nos jode a todos”

Kurt sufrió mucho durante toda su vida. Tuvo una infancia complicada provocada en parte por el divorcio de sus padres. Luchó contra continuos cuadros de ansiedad, la escoliosis y una extraña enfermedad que le producía fuertes dolores de estómago, lo que le llevó a consumir heroína. Y sin dar ni una sola clase de música, sin rendirse, consiguió llevar a su banda a lo más alto y convertirse en el icono de toda una generación.

“Es mejor quemarse que desvanecerse”

Esta fue una se sus últimas frases. La escribió en su nota suicida, que dedicó a Boddha, su amigo imaginario de la infancia.