Loquillo, el baloncesto y la historia de su nombre

La historia del nombre de Loquillo, viene de mucho antes de iniciar su carrera musical. Viene de la época en la que el Loco iba para jugador profesional de Baloncesto. Durante su adolescencia Loquillo destaco en el mundo del baloncesto, donde llegó a ser entrenado por Aito García Reneses, una de las leyendas de los banquillos españoles, y compartió vestuario con Andrés Jiménez, jugador que hizo una larga carrera en el Barcelona y en la selección española, y Juan Antonio San Epifanio “Epi”, uno de los jugadores de baloncesto más importantes de nuestra historia.

“Con 15 años yo llegué muy fuerte de la Operación Altura. Era un tipo que apuntaba maneras, ¡y muy serias! Con 1,88 me colgaba del aro con las dos manos y ¡jugaba de base! Lo pienso y no sé cómo lo hacía. Tenía un tiro de la hostia, era potente” recuerda Loquillo sobre sus años en el baloncesto.

A José María sus compañeros del colegio Alpe de Barcelona le llamaban ‘Pájaro’ porque llevaba una ‘chupa’ de cuero con el bordado de ‘El Pájaro Loco’ (‘Woody Woodpecker’). Esta chupa el Loco se la había comprado a un ‘marine’ americano.

El característico tupé del barcelonés, provocó que el mote mutara a “Pájaro Loco” por su parecido por el dibujo animado que alcanzó gran popularidad en la década de los 80.

Durante un campeonato de España de escolares, Epi le dio un pase a José María. El pase iba demasiado fuerte, el Loco salto para intentar salvar la bola, pero lo que consiguió fue estrellarse contra la valla. Epi se le acercó y le dijo : «Ya no eres el pájaro loco», ahora pareces un loquillo». Así que todos dejaron de llamarle Pájaro Loco para llamarle con el nuevo nombre que le había bautizado Epi “Loquillo”.

Como reconoció el Loco en una entrevista reviente, lo que en principio parecía como una humillación, se ha convertido en una marca reconocida por todos los españoles.