Lorenzo Morales: «Vivimos en un mundo de clichés, de modas, de marketing, de etiquetas, de fronteras… olvidando el factor más importante, lo que hay detrás de todo eso; las personas»

Lorenzo Morales (El Noi del Sucre) estrena en septiembre en España su primera película «Ya no hay Locos». Hablamos con el sobre esta nueva aventura y su próximos proyectos.

¿En septiembre estrenas en Madrid tu primera película como director “Ya No hay locos” Cuándo y como surge este proyecto?

La idea en sí surge hace nueve años cuando se grabó la canción Ya no hay locos de El Noi del Sucre. Canción inspirada en el poema Loqueros relojeros de León Felipe y que Paco Ibañez musicó e incluyó en uno de sus discos. Al escuchar la canción de Paco, me dije que tenía que adaptarla a mi manera con El Noi del Sucre. Se adaptó tanto la letra como la música, dejando solo el estribillo como aporte identificativo tanto del poema de León Felipe como de la canción de Paco Ibañez. Una vez grabada y mezclada la canción vi que tenía una fuerza que no se podía quedar solo en un aporte musical, sino que tenía que tener también una parte visual. A partir de ahí se fue cocinando en mi cabeza lo que sería en principio un corto-clip. Contar una historia de dos amigos, donde a uno de ellos en un momento de su vida le pasa algo que le hace replantearse todo lo que ha vivido hasta el momento, jugando con la parábola de Don Quijote y Sancho Panza, pero adaptada al punk. El guión constaba de veinte páginas.
Con el guión listo y desglosado comenzamos la preproducción y los ensayos con los actores que darían vida a los dos personajes principales. Uno de ellos, el protagonista, sería David Silva, un íntimo amigo que estaba volcado con el proyecto. Los dos nos prometimos que lo teníamos que realizar sí o sí, que no importaba el tiempo que tardáramos en hacerlo. Empecé a grabar los ensayos y comenzamos a buscar todo lo que nos haría falta de atrezo, vestuario, visitar localizaciones, etc… En aquel entonces el tiempo se nos limitó por cuestiones de trabajo. A David como tatuador profesional y a mi estando de gira con la banda y preparando un nuevo disco. Así que nos lo tomamos con calma y lo fuimos aplazando hasta estar un poco más desocupados. Pero en ese transcurso de tiempo ocurren dos desgracias en mi vida. La primera, mi amigo David fallece. Para mi fue un duro golpe que me dejó fuera de juego. Diez meses después fallece mi padre. La muerte pasa ante mis ojos dos veces en un breve espacio de tiempo, llevándose a dos personas muy queridas para mi, de manera trágica y sin esperarlo. A partir de ahí, en mi vida cambiaron muchas cosas y sobre todo, la forma que tenía de ver el mundo hasta ese momento. Después de un tiempo, me puse a reescribir el guión de “Ya no hay locos” y pasó de un cortometraje de unos veinte minutos a un largometraje de cien. Las promesas son para cumplirlas.

¿Háblanos un poco sobre la trama de la película?

El argumento es bien sencillo. Trata de dos viejos punks que son amigos desde la infancia. Sus vidas han estado marcadas por las drogas, el alcohol y la música. En una de esas noches de juerga y descontrol los dos personajes aparecen al amanecer dormidos en una playa desierta. A uno de los personajes (Juan, el protagonista), al despertar, le ocurre un hecho que le cambiará la vida y se replanteará todo lo vivido hasta el momento. Unos años después de aquel hecho, la banda de rock preferida de ambos personajes (El Noi del Sucre), anuncia que van a dejar de actuar y que su último concierto lo realizarán en México, donde al mismo tiempo grabarán una película. Los dos personajes al ver la noticia deciden ir hasta México para disfrutar de ese último concierto y por supuesto, su objetivo principal es salir en la película. ¿Lo conseguirán?
Aunque el argumento de la película está basado en dos punks del sur de España, que actúan de manera quijotesca, realmente la trama está compuesta de una serie de capas y subcapas que van más allá del argumento principal. Vivimos en un mundo de clichés, de modas, de marketing, de etiquetas, de fronteras, de banderas, de violencia, de guerras, de miedo, de divisiones por razones de poder o económicas, olvidando el factor más importante, lo que hay detrás de todo eso; las personas y todos los seres vivos que conformamos este planeta. La idea de hacer la película en dos escenarios diferentes, México y España, se utiliza para narrar de manera visual, que da igual donde nazcas o donde vivas, porque al final todos somos humanos y la amistad, el amor, la solidaridad o el apoyo mutuo no tienen fronteras, al igual que no la tiene la música o el cine.

¿Cuando y donde se ha grabado?

Se comenzó a grabar a finales de noviembre de 2017 en México. Durante el mes de diciembre grabamos todas las escenas que estaban prevista en Ciudad de México y en algunos estados. De regreso a España paramos unos meses, pues teníamos que compaginar las actuaciones en directo de El Noi del Sucre durante el 2018 con la grabación de la película. También coordinar a los que iban a participar como actores y actrices, para que coincidieran con la fecha de grabación. Fue complicado, ya que al no ser la gran mayoría profesionales, nos costó poder reunirlos para que coincidieran en las diferentes escenas que estaban previstas para ellos. Por un lado era negativo porque nos retrasaba bastante, pero por otro nos daba el tiempo que necesitábamos para seguir estudiando y aprendiendo todo lo relacionado con la parte técnica en producción y posproducción. Debo destacar que todo está realizado por nosotros mismos, desde el guión, dirección, fotografía, audio, banda sonora, efectos de sala (foleys), arte, etc…hasta el montaje de toda la película.
En España grabamos en diferentes zonas del sur: Cádiz, Sevilla y en Tenerife (Islas Canarias) entre los meses de febrero y abril de 2018. Dejamos unos días de grabación para el mes de julio, para coincidir con las vacaciones escolares y poder contar con los diferentes niños que participan en la película.

¿Cuéntanos un poco como fue el casting para seleccionar a los actores?

Como he dicho antes, el 95% no son actores ni actrices profesionales. Intentamos buscar a las personas que se asemejaran lo máximo al personaje descrito en el guión. Empezamos por la gente más cercana; amigos, familiares, gente del entorno. Luego fuimos viendo gente que no conocíamos de nada pero que daban el perfil que buscábamos. Unos accedían y otros se negaban, pues no es fácil ponerse delante de una cámara y asumir la responsabilidad que conlleva. Al final acabamos muy contentos con todos los participantes. También han colaborado algunos actores que son profesionales o tienen experiencia cinematográfica. Para ello hemos contado con los actores Álvaro Pérez (Malviviendo, Mambo, Flaman, Obra 67, etc…) y Alex Peña (El Mundo es nuestro, 12+1
Una comedia metafísica, El corazón de la tierra o series como La que se avecina y La hora de José Mota). También ha colaborado el artista utrerano, Fernando Fernández “ La Estrella” cantante del grupo Peor Imposible y que tiene la experiencia como figurante en algunos filmes de Almodóvar o Paco León. En México contamos con Luís Celorio, que ha actuado en algunas series mexicanas como El señor de los cielos.
De los dos personajes principales, uno, Pedro Bargueño que interpreta a Pancho Panda, ya estaba elegido desde el principio y realizó los primeros ensayos junto a David Silva. Al retomar el proyecto había que buscar un protagonista con el perfil de David. Entonces apareció Antonio García (Vini). Lo conocí en Madrid en una entrevista que tenía programada en radio Vallekas. Al llegar a la puerta de la radio había un grupo de punks esperando. Pensé que eran de otra banda y que venían también para una entrevista. Cuando acabé y salí, el grupo de punks seguía allí. Entonces uno de ellos se acercó y resultó que venían porque querían ver mi entrevista en directo, pero no dijeron nada y se quedaron fuera. Entonces entablamos una conversación y entre ellos estaba Antonio García. Él me hablaba pero yo solo observaba sus gestos, su tono de voz, sus movimientos y era perfecto, se parecía muchísimo a David. Entonces me fui a comer con él y seguimos charlando. Al final de la tarde le hice la propuesta de ser el protagonista de la peli y sin titubear aceptó. Nunca había trabajado como actor, pero se implicó a 100% en el proyecto. Entendió perfectamente al personaje dándole vida y credibilidad. Quedé muy satisfecho con su actuación y siempre le estaré muy agradecido. Aparte, también conocí a una gran persona fuera de cámara.

Cartel de «Ya no hay locos»

¿El punk surge, si se quiere, en una sociedad estática y depresiva como Londres de los años setenta. ¿Qué representó el punk para tu generación?

En mi caso fue el movimiento que me dio la oportunidad de acercarme a la cultura y a la política. Para los chicos de la calle, de familia pobre y analfabeta como era mi caso, ¿qué futuro nos esperaba? No hay futuro gritaban los Sex Pistols. Exacto, no hay futuro tal como vivimos, pero ¿y si cambiamos nuestra forma de vida? ¿Y si rompemos con lo establecido? Para mi eso es la esencia del punk. No es una forma de vestir, de peinarse o un tipo de música, eso lo creó la industria interesada en acaparar dicho movimiento. En un sistema capitalista, todo es vendible, hasta la desgracia más grande tiene precio y se convierte en negocio. Pero habíamos gente que entendimos que el punk no era eso, que era todo lo contrario, era la herramienta perfecta para transformar nuestras vidas. Por eso el punk me salvó la vida, me hizo conocer a otra gente que tenía mis mismas inquietudes. Un movimiento que no nos pedía saber cantar, bailar o tocar un instrumento, pero podíamos hacerlo y descargar todo lo que teníamos dentro aunque sonara a rayos. Lo importante era divertirte con lo que estabas haciendo y sobre todo, hacerlo tú mismo, sin intermediarios. Un movimiento cargado de inocencia y solidario, cargado de creatividad, no solo musical, sino que impregnaba todas las artes. Como he dicho antes, el sistema en el que vivimos, rápidamente intenta acaparar todo lo que no pueda controlar. El punk no iba a ser menos. Se lo tragó de un bocado, lo digirió y luego lo vomitó y lo vendió al mundo como un movimiento donde ser punk y rebelde era sinónimo de drogas y violencia, confundiendo a muchísimos jóvenes y despojándolo de esa parte divertida e inocente. Es lo que he intentado recoger en esta película. Volver al principio, resetear.
No hemos dejado de ser punks, el punk no ha muerto, solo nos engañaron y nos creímos su engaño.

¿Cuales son los próximos proyectos que tienes en mente?

Ahora mismo estamos presentando la película, pero sin dejar de trabajar en lo que será su continuación. He comenzado a escribir algunas escenas para la segunda parte. En cuanto esté terminado el guión, veremos el presupuesto que necesitamos y nos pondremos manos a la obra. Sabemos lo duro y difícil qué es, sobre todo conseguir la financiación y que nada ni nadie te falle. Pero con la experiencia adquirida y con un presupuesto decente estamos convencidos de que podemos realizar una película mucho más potente. Hay que tener en cuenta que el coste del film ha sido de 23.500 €, pero por nuestra parte le hemos dedicado muchísimas horas para obtener un resultado digno. Por otro lado, estamos preparando las canciones nuevas de El Noi del Sucre y seguimos trabajando en nuestra productora Odisea Records.

Tráiler «Ya no hay locos»

Puedes consultar las fechas del estreno en España en aquí