Lülu: «Era consciente de que “Saudade” era lo mejor que había compuesto en mi carrera y la crítica especializada me lo confirmó.»

Antonio Suárez “Lülu” fue la voz, guitarra, letrista y compositor de la banda gallega Forraje durante toda la historia del grupo. Tras dar por concluido Forraje en 2015, comienza su andadura en solitario con el nombre por el que es bien conocido por toda la escena rockera Estatal, “Lülu”. Charlamos con él sobre sus inicios en la música, repasamos la historia de Forraje y su etapa en solitario. Y hablamos de su último lanzamiento, “Saudade”, un tema de más de 15 minutos que ha sido todo un éxito a nivel de crítica y de público.

En 2019 realizaste una gira para conmemorar los 20 años en la carretera, ¿cómo ha cambiado todo en un par de años? ¿Te planteas hacer conciertos en esta, mal llamada, “nueva normalidad”?

Bueno, ha cambiado para mal por esta nueva normalidad que comentas. 

En todo 2020 solo he podido dar un concierto. Al aire libre, en un pedazo escenario y con un equipo de sonido de la hostia, pero con la gente sentada, con distancia de seguridad y mascarillas. No me planteo hacer salas de momento, pero sí estoy abierto a hacer conciertos al aire libre con la banda si me contratan. Yo quiero pensar que a partir de agosto iremos volviendo a la normalidad. Espero no equivocarme.

¿Qué balance haces de esa gira y de los más de 20 años en la música?

La gira 20 años no fue demasiado larga, pero fueron conciertos muy guapos. Entre otros estuvimos en el festival A Piko y Pala, en el Extremúsika, hicimos 3 fechas con Marea y cerramos la gira con Iratxo en la sala Caracol. Estuvo más que bien. De mis 20 años de carrera no puedo estar más orgulloso. Si me cuentan cuando empezaba en esto algunas de las cosas que iba a llegar a conseguir, no sé si me lo creería.

Recordemos la época de Forraje, ¿cómo fueron los inicios?

Los inicios yo creo que como los de cualquier banda de aquel entonces, tocando en bares y grabando maquetas con la ilusión de llegar algún día a sacar un disco con alguna discográfica. Porque antes, si no fichabas por una discográfica, poco ruido podías hacer. Y así fue. Los 5 discos de Forraje salieron con alguna compañía discográfica que se fijó en nosotros.

¿Cómo elegiste el nombre del grupo, creo que tuvo algo que ver Kutxi…?

Llevábamos unos años maqueteando con el nombre de “Arrebato”. Cuando fuimos para registrarlo resultó que ya estaba cogido y nos vimos sin nombre y pensando en grabar nuestro primer disco. Kutxi, que lo conocí por esa época, me propuso “Forraje”, se lo comenté al resto de la banda, nos gustó y nos lo quedamos.

Hablando de Kutxi, fue algo así como vuestro padrino, ¿cómo le conociste?

La primera vez que hablamos en persona fue en el ViñaRock 2002. Yo iba de público y Marea presentaba el “Besos de perro”. Yo ya le había hecho llegar la maqueta de Arrebato. Habíamos hablado por chat y por carta y tal, y quedamos en conocernos en ese Viña. Hablé con los de seguridad, hablaron con él y me dejaron pasar. La siguiente vez que nos vimos fue en Galicia y me subieron a cantar. A partir de ahí, cada vez que iba a verlos acababa subido al escenario. En uno de esos conciertos que estábamos todos los Forraje nos propuso que el disco que teníamos en mente grabar lo grabásemos en Pamplona y nos quedásemos en su casa. Creo que Kutxi es la persona a la que más favores le debo del mundo.

Foto: Fernando Lezaun

¿Cuántas maquetas grabasteis antes de publicar vuestro primer disco?

No estoy seguro porque íbamos grabando los temas que íbamos componiendo. Sí puedo decirte que al principio grabábamos en el local con un 4 pistas y unas baterías midi que sonaban espantosas, lo siguiente fue con un 8 pistas y luego nos fuimos ya a un estudio. Más adelante, cuando empezaba ya a descargarse bastante música de internet, cogimos las que más nos gustaban y las subimos al Emule como “Forraje – Maketas 2000”

En 2003 publicáis vuestro primer disco “Estoy que muerdo”, ¿cómo fue la grabación, las colaboraciones, la respuesta del público, gira…?

Pues como te contaba antes, nos fuimos a Pamplona invitados por Kutxi y estuvimos grabando en el estudio de Iker Piedrafita, “El sótano”, con Iker y Kolibrí a los mandos. Colaboraron Kutxi, El Drogas y el Boni. Nosotros flipábamos. Date cuenta de que éramos un grupo de pueblo que venía de tocar en bares. Se nos venía un poco grande. Después pasó todo muy rápido. En unos meses habíamos fichado con Maldito Records y unos meses después estábamos tocando en el Viña, habíamos teloneado a Marea unas cuantas veces y habíamos hecho sold out en nuestra primera vez en Madrid y en la presentación del disco en Galicia, que metimos 500 personas y se quedó gente fuera.

Tres años más tarde lanzáis “Diario de un alma rota” con el que os consagráis como una de las bandas de mayor progresión del Estado, ¿cómo recuerdas esa época? ¿Cómo fue la gira de presentación?

No sé por qué, pero ese disco es al que menos cariño le tengo de todos. Por alguna razón guardo un recuerdo más oscuro de ese disco. Nos habíamos peleado con la discográfica y no queríamos sacarlo con ellos, pero nos obligaron por contrato. Tocamos bastante, pero lo recuerdo con menos cariño que los demás. Además no me gusta nada mi voz en ese disco. Llevo años sin ponérmelo.

En 2009 publicáis “Retales de vino y Luna” ¿qué nos puedes contar de este disco y su gira correspondiente?

El “Retales” fue toda una experiencia. En realidad se grabó en 2008. Lo produjo Iñaki “Uoho” en su estudio y nosotros estábamos todo el rato como en un sueño. Dormíamos en casa de Iñaki. Estuvimos casi un mes. Robe se pasaba todos los días por el estudio porque estaban trabajando en la maqueta de “La ley innata”. Nosotros grabábamos hasta las 19:00 y un poquito antes llegaba Robe y siempre se pasaba un ratillo a vernos. Luego nos íbamos a descansar y escuchábamos como Robe e Iñaki iban grabando las ideas de “La ley innata”. Tras unas desavenencias con la editorial que en principio nos iba a pagar el estudio y lo iba a publicar, tanteamos otras opciones y finalmente acabó saliendo con Rompe Records, la discográfica de Ander, nuestro manager por aquel entonces. Esto hizo que el disco tardase casi un año en salir. Si te soy sincero, no recuerdo mucho de aquella gira, han pasado 12 años y se me mezclan ya las fechas.

Foto archivo del grupo

¿Cómo va tu faceta de escritor? Participaste en el libro “Simpatía por el relato” (2010) y poco más he podido encontrar ¿Hay más cosas tuyas editadas? ¿Algo en mente?

Pues alguna cosilla sí que he hecho desde entonces. Hay textos míos en los libros “La lengua de nadie” de Martín Romero (2013), “El carretero cosaco” de Kutxi (2015) y en “Hombre al agua” de David González (2020). Tengo un puñado de relatos cortos en mi ordenador y algún día me gustaría publicarlos, pero quiero escribir alguno más antes. Últimamente no tengo tiempo para sentarme a escribir ni a leer. Estoy metido en mil movidas. Creo que pasarán unos años antes de que vean la luz.

En 2011 Juancho deja la banda, ¿os costó encontrar sustituto?

No. El propio Juancho nos recomendó a Fernando, que ya lo conocíamos porque tocaba en otra banda de un pueblo a 8 km del nuestro. Se lo propusimos, aceptó y acabó siendo uno más. Estuvo en Forraje hasta que nos separamos.

¿Cómo te afectó a ti particularmente al tener que asumir el 100 % de la composición?

Bueno, estaba claro que me tocaría componer más, pero ya en el “Retales” solo habían entrado 3 temas de Juancho por 6 míos y la versión de “Colgado de ti”, que la cantaba yo. En ese aspecto no lo noté demasiado. Lo notaba más en los directos, que pasé a cantar el 100% de los temas.

Vayamos a la época dorada de Forraje cuando girasteis con Marea, el fichaje por Warner… ¿Cómo fue aquel periodo? ¿Se sentía vértigo? ¿Qué cosas aprendiste de aquellos años? ¿Te decepcionó algo?

En realidad lo de girar con Marea no coincidió en el tiempo con el fichaje con Warner. Los teloneos con Marea los hicimos con los dos primeros discos, después despegamos y dejamos de hacer teloneos. Nosotros habíamos soñado con fichar con Warner desde el primer disco, pero nunca había cuajado. Cuando grabamos el “Quejidos que no escucha nadie” se lo enseñamos, les gustó y firmamos un contrato editorial y de distribución con ellos. Eso lo negocié yo personalmente y empecé a ejercer también de manager de la banda. Todo lo que aprendí en esos años me vino muy bien luego cuando empecé con mi carrera en solitario desde la autoproducción.

En “Quejidos que no escucha nadie” contáis con la colaboración de Robe Iniesta, ¿supongo que fue la culminación de un sueño?

Pues sí. Para mí Robe es lo más, y que tu ídolo musical desde la adolescencia esté cantando en tu disco es algo que no se puede pagar. Es un sueño cumplido.

En 2015 cerráis el círculo con un disco en directo grabado en la Sala Caracol que supone el fin de la banda, ¿Cómo fueron las semanas previas y esa despedida con vuestra gente en una sala Caracol abarrotada?

Pues fue bonito, pero triste a la vez, porque nosotros ya sabíamos que ese iba a ser el último disco de Forraje. Habíamos decidido terminar la historia de Forraje grabando un directo con la sala Caracol llena para que la gente nos recordase así. No quisimos contar nada de nuestra separación hasta que el disco estuviese en la calle, pero ya hacía meses que habíamos decidido que Forraje se acababa.

Supongo que fue una decisión dura la de dejar tu banda de toda la vida para arrancar tu carrera en solitario.

Pues sí, pero no había más opciones. Mis ganas de luchar por vivir de la música no eran compatibles con las de otros miembros que querían bajar una marcha, que ya no estaban disfrutando como yo lo hacía de irse de gira. Tantos años compaginando ensayos y giras con nuestros trabajos y la vida personal de cada uno había pasado factura.  Desde 2013 yo ya venía compaginando los conciertos con Forraje con acústicos míos en solitario y conseguí llegar a malvivir de la música sin tener que trabajar en otras cosas, pero los demás no. Para mí fue muy duro y lo sigue siendo. Se fue una parte importantísima de mi vida. Yo podría haber seguido como Forraje con otros músicos, pero no me parecía ético. Eso no sería Forraje y decidí continuar como Lülu. A día de hoy, Forraje sigue contando con más de 50.000 oyentes mensuales en Spotify

Tras cerrar la etapa de Forraje, iniciaste tu carrera en solitario con los EPs “A medio camino” y “De aquellos polvos…”, unos discos en los que se te reconoce, pero con un toque más tranquilo ¿Es premeditado o así son las canciones que te salen ahora?

Bueno, era lo que me salía en ese momento. De todas formas hay temas bastante rockeros en esos EPs, como “Al anochecer” o “Si la ves”, por poner algunos ejemplos, pero sí es verdad que he metido más baladas de las que solía haber en los discos de Forraje.

En esta nueva etapa has optado por EPs o singles, ¿a qué se debe?

A que ahora mismo a la gente le cuesta mucho escuchar discos enteros. La forma de consumir música ha cambiado, y además así me puedo permitir tener material nuevo todos los años, que se agradece mucho a la hora de girar. Con Forraje sacábamos un disco cada 3 años y ahora mismo no me apetece hacer eso.

El 28 de diciembre de 2018 editas “Tiembla el mundo” con el que celebráis el 20 aniversario del primer ensayo de Forraje, ¿os planteasteis volver?

Qué va. Me apetecía hacer esa canción con ellos porque los echo muchísimo de menos y porque la fecha lo merecía. Grabaron cada uno su parte en Galicia, pero un regreso de Forraje sería muy complicado, por no decir imposible. Cada uno tiene su vida y ellos están a otras cosas. Aunque me duela en el alma, Forraje no va a volver.

Antes de las últimas elecciones generales publicaste “Corazones Rojos”, el tema más político de tu carrera, ¿cómo y cuándo surge este tema?

Aunque siempre me he mojado y me he posicionado políticamente en mis redes sociales, ganándome con ello cientos de unfollows, a la hora de componer nunca había sido muy reivindicativo, a pesar de haber mamado un montón de bandas que sí lo son desde la infancia. Estábamos viviendo un momento en el que el auge de la extrema derecha era altamente preocupante y lo peor de todo es que contaban y cuentan con el apoyo de gente que ni siquiera es consciente de lo que está apoyando y me apetecía aportar mi granito de arena para luchar contra eso.

Para este tema contaste con la colaboración de muchos amigos del Rocanrol, ¿cómo surgen estas colaboraciones? ¿Se quedó alguien fuera que no pudiera participar y que te hubiera gustado que estuviera?

Quise contar con gente de las bandas más reivindicativas que yo escuchaba con 18 o 20 años y que a día de hoy se han convertido en amigos, así que hablé con Grass y Juankar de Boikot, con Joseba de Sugarless, con Fernando de Reincidentes y con Alfredo de Barricada e Iker de Dikers. Quería que también hubiese voces femeninas y pensé en Aurora Beltrán que aceptó y en alguna otra que no, pero no daré nombres. También quería una parte rapeada y no se me ocurría nadie mejor que el Nega. Me hubiera gustado que hubiese más voces femeninas, pero no pudo ser.

Una canción que ha sido todo un éxito, con casi 400.000 reproducciones entre Spotify y YouTube…

Sí, corrió como la pólvora. A parte de esas reproducciones, ruló muchísimo por Whatsapp, fuera de Youtube. Y en Facebook también tuvo unos cuantos miles de reproducciones. Ha ido genial.

Incluso se hizo una adaptación para la campaña de Unidad Podemos, ¿cómo surgió esta adaptación?

Se pusieron en contacto conmigo desde “Unidas Podemos” para usarlo como himno de campaña en las últimas elecciones generales, las que resultaron ser las definitivas, y me propusieron incluir más voces femeninas (algo que yo quería desde un principio) y cambiar un par de cosillas que no les acababan de encajar. Acepté y en unas semanas teníamos a todos los políticos de “Unidas Podemos” compartiendo la canción en sus redes sociales y todos los periódicos digitales sacando la noticia, algunos de los más fachas muy enfadados, y yo feliz (risas).

En el verano de 2020 publicaste “Saudade”, una canción de más de 15 minutos al estilo Pedrá, ¿cómo surge este tema?

Hace muchos años que tenía en mente hacer algo así, pero nunca había dado el paso. Unos meses antes del confinamiento empecé a darle forma a algunos fragmentos y cuando nos confinaron, aproveché el tiempo libre y me puse a saco con él.

Foto Dani Tarriño

¿Cómo ha sido el proceso de composición y grabación?

Durante los primeros días del confinamiento me encerraba en el estudio que tengo en casa como 8 horas al día. En unos días tenía montada una maqueta con batería, bajo, guitarra y algunas partes de la letra. Se lo pasé a los músicos y empezaron a trabajar en los arreglos mientras yo terminaba la letra y fuimos trabajando en la distancia. Cuando nos desconfinaron, Rodri y Fernando se vinieron a grabar las guitarras y el bajo a mi casa y los demás músicos grabaron en sus respectivos estudios. Fui dándoles algunas indicaciones y corrigiendo cosillas en la distancia, por medio de llamadas y notas de audio. Cuando lo tenía todo se lo envié a Álvaro Rodríguez, que se ocupó de los teclados, los pianos y de mezclarlo todo en su estudio. A la tercera mezcla que me envió le di el ok, me quedé encantado con el resultado.

¿Has contado con colaboraciones para el tema?

Colaboraciones como tal, no. Han participado varios músicos, como en cualquier disco de un solista. Cada disco lo he grabado con músicos distintos. En este están Jerry a la batería y percusión, Fernando Quintela al bajo, Rodri Arias a las guitarras eléctricas, Fausto Rodríguez a la acústica, flamenca y palmas, Álvaro Rodríguez al piano y teclados, Juanma López al saxo, Oscar Rodríguez a las gaitas y Ferrán Exceso a los coros.

La canción ha sido todo un éxito a nivel de crítica y público, ¿esperabas esa respuesta?

Yo era consciente de que “Saudade” era lo mejor que había compuesto en mi carrera y la crítica especializada me lo confirmó. Quizá la difusión está yendo más lenta de lo que esperaba, pero también hay que pensar que posiblemente no estén los tiempos como para lanzar un tema de casi 16 minutos, pero vamos, estoy muy contento y orgulloso de lo que he hecho. 

Por la maldita pandemia no la has podido presentar como te gustaría, ¿crees que esta canción puede ser un punto de inflexión para tu carrera?

Eso dice la crítica y ojalá que sea así, pero ya te digo que no está rulando todo lo que debiera.

¿En qué punto compositivo estas? ¿Tienes nuevas ideas en mente? ¿Tendremos nuevo disco de Lülu pronto?

Me he vaciado con “Saudade”. De momento no hay nada, quiero presentar “Saudade” como se merece y después ya veremos. 

Tú que llevas en esto unos cuántos años ¿Cómo ves la escena? ¿Mejor o peor que hace 20 años? ¿Qué echas en falta o que te sobra a día de hoy?

Yo creo que peor. Pandemia a parte. Ya te digo que antes, para que la gente escuchase tu disco, o fichabas con una discográfica o lo tenías muy difícil. Entonces, si conseguías sacar la cabeza, se te escuchaba, porque no había tanta saturación y luego ya les gustabas a más o menos gente. Ahora veo grupos que graban lo que en mis tiempos sería una maqueta guarra, lo suben a Internet y dicen que es su nuevo disco. Me parece que Internet ha traído muchas cosas buenas, sobre todo a nivel promoción, pero en ese aspecto está haciendo mucho mal. Hay tanta y tanta música que es imposible prestarle atención a todo, y a veces, trabajos realmente buenos de bandas que se han gastado una pasta y montones de horas en hacer las cosas bien, pasan desapercibidos y se diluyen entre tanto material. Es una pena. Por otro lado yo noto que ha habido un bajón de afluencia de público en las salas. Esto ya es de hace unos años. Quién sabe, quizás ahora, cuando pase la pandemia, la gente lo pille con más ganas y las salas se vuelvan a llenar. Esperemos que sí.

Escucha a Lülu en Spotify.

Foto portada archivo del grupo