El Ministerio de Cultura confirma que la entrega del galardón se realizará este mes de enero a título póstumo. El artista, que falleció el pasado 10 de diciembre, llegó a ser notificado en vida de esta distinción, la más alta condecoración cultural de España.
El rock español vive una paradoja agridulce. Según ha detallado recientemente el portal especializado MariskalRock, Roberto Iniesta, «Robe», será el gran protagonista de la próxima gala de entrega de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2024, que se celebrará este mes de enero. Lo que debía ser un baño de masas y el reconocimiento oficial a 40 años de «rock transgresivo», se ha convertido en un homenaje póstumo tras su inesperada partida hace apenas unas semanas.
Sabía que era Oro
Uno de los datos más conmovedores que han trascendido es que el propio Robe llegó a conocer la noticia en vida. El Ministerio de Cultura pudo comunicarle personalmente que había sido distinguido con este honor antes de su fallecimiento. «Siempre estará en nuestra memoria», han señalado fuentes institucionales, subrayando que el de Plasencia aceptó con orgullo un premio que no solo le pertenece a él, sino a toda una generación que creció entre «suciedad y poesía».
Un cartel de leyenda en una gala histórica
Robe no estará solo en este último gran cartel. El galardón, concedido por el Consejo de Ministros, reconoce la excelencia de un grupo heterogéneo de artistas que, como él, han definido la identidad cultural del país. Entre los premiados que compartirán este honor se encuentran:
- En la música: El eclecticismo de Los Planetas, la pureza de José Mercé, el fenómeno popular de Camela y la lírica urbana de Kase.O.
- En el cine y las letras: Figuras de la talla de Maribel Verdú, Aitana Sánchez-Gijón, Carmen Machi, Eduard Fernández, y escritores como Elvira Lindo y Bernardo Atxaga.
El último adiós en Plasencia
Mientras la burocracia prepara el metal de la medalla, el pueblo no olvida. Recientemente, miles de personas colapsaron las calles de Plasencia para dar el último adiós a su vecino más ilustre. Colas kilométricas desde la madrugada bajo el frío extremeño certificaron que, más allá de los decretos oficiales, la verdadera medalla de Robe es la de haber sido el bardo de la calle, el hombre que enseñó a toda España que se podía ser un «so payaso» y, al mismo tiempo, el mejor poeta del siglo.
La entrega en Toledo este enero no será un acto de protocolo más; será el cierre de un ciclo, el último acorde de una guitarra que, aunque ya no suene en directo, retumbará para siempre en la historia de las Bellas Artes.
